¿Cómo saber donde puede surgir una amistad?

Durante nuestra vida, lidiamos con diferentes circunstancias, y con diferentes tipos de personas que nos hacen comportamos como tal, podemos decir que las experiencias que nos suceden a lo largo de la vida son el reflejo de nuestra forma de ser actual, y con seguridad marcaran nuestra forma de ser ene el futuro.

Nuestra vida por tanto, es una agrupación en serie de personas y experiencias vividas, y aunque nos solo de nosotros depende los actos que se van sucediendo, en la mayoría de ocasiones nosotros llevamos el rumbo de nuestra historia, y por tanto nosotros decidimos porque camino y de que forma se va escribiendo esta historia. Por lo tanto debemos cuidar las relaciones interpersonales.

Realizar nuevas amistades o relaciones con otras personas, puede parecer algo sencillo, ya que a veces, el descubrimiento de gustos afines, y experiencias comunes pueden crear una conversación de varias horas, en los que con muchas probabilidades se forjará una amistad posterior. No obstante, no solo depende de todo lo que se tenga en común, sino, la manera en como tenemos que expresarnos con la persona que tenemos en frente, en este momento entra en juego la inteligencia emocional, que nos hace distinguir que comportamiento y que formas del lenguajes debemos utilizar según a la persona que nos estemos dirigiendo, además debemos distinguir donde puede nacer una amistad y donde es muy improbable, para ello vamos a ejemplificar varias situaciones.

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En este caso podemos analizar las diferencias en tres las relaciones profesionales: Ya que no será igual la manera de comportarnos con un cerrajero que venga a casa únicamente cambiarnos el bombillo, como si ese mismo cerrajero, hace varios trabaos en nuestra casa durante una semana, y por supuesto, nada tendrá que ver si es un compañero de clase o de trabajo.

Pero es necesario desgranar cada situación, en la que el tiempo juega un papel esencial:

Relación profesional de unas horas: En la primera situación, son solo unas horas las que entablamos relación con la persona que viene a trabajar en nuestra casa, por lo que no es mucho tiempo para ahondar en ningún tema en particular. Además, en este caso entra en juego la edad del trabajador y el cliente, ya que esto hará que si las edades son my dispares es probable que ni siquiera se empiece a entablar una conversación fuera de lo estrictamente profesional, por lo que en esta primera opción es complicado que surja la amistad.
Relación profesional unas horas: Si el mismo cerrajero que vino 1 día, debe alargar su trabajo durante una semana, es muy probable que finalmente se pueda empezar a hablar de algo fuera del propio trabajo. Durante los primeros días se empezará a hablar de la profesión relacionada con el trabajo a realizar, los días posteriores, es fácil que se hable del por qué de la dedicación por parte del técnico a esta profesión y dependiendo de las edades e implicación de cada una de las personas, se puede llegar incluso a hablar de otros temas no relacionados e incluso personales como por ejemplo, si se tiene hijos o no, temas políticos etc.
Relación profesional a la misma escala: En el caso de compañeros de trabajo, podemos distinguir algo fundamental con los otros casos, y es la igualdad (si se encuentran en la misma escala jerárquica de la empresa) de relaciones, otro factor que es fundamental, es el tiempo, ya que la mayoría de veces, los compañeros de trabajo, pasan 8 horas de su día juntos, por los que puede surgir múltiples temas laborales y personales durante ese tiempo, ya que ademas la afinidad el trabajo hace que muchos de los gustos sean similares, por lo que entablar una amistad no será algo demasiado complicado.

Tras analizar las 3 situaciones, podemos decir, que la que más probabilidades tiene de surgir una amistad es la tercera. Por lo que debemos analizar las circunstancias de nuestra vida visualizar donde podemos o no encontrar una amistad, para así enfocar nuestros actos a ese camino que sin, duda nos hará más felices.